domingo, 30 de septiembre de 2012

APRENDIENDO CON “EL PRINCIPITO” (6)

Este curso continuamos leyendo “El Principito” del escritor francés Antoine de Saint Exupéry.

¿Recordáis quién es el protagonista? Si, ese pequeño héroe que defiende la amistad, la responsabilidad, la sencillez, la bondad, el optimismo, el espíritu de superación…
El Principito es un valiente aventurero, casi ¡un detective! Pues intenta resolver los problemas de los demás, llevando soluciones a los habitantes en los lugares que visita. Habla con animales y plantas y, además tiene la facultad de ver “con el corazón”.

PRIMER PLANETA: EL REY, MONARCA ABSOLUTO

PULSA EN EL NÚMERO DEL CAPÍTULO

En este capítulo el Principito comienza el viaje por otros asteroides para buscar una ocupación y para aprender por el diálogo con otros. Hace preguntas para saber qué hacen y por qué actúan de determinada manera.

El Principito extraerá una lección de cada encuentro. Primero visita el asteroide habitado por un rey, quien cree tener un gran poder pero que no tiene súbditos para ejercerlo y está muy solo. Es un monarca absoluto (reina sobre todo y todo le obedece) pero es bastante  razonable. No  soporta la desobediencia, pero por eso sólo da órdenes razonables. Su autoridad consistía en que sabe exigir a cada uno lo que puede dar. La autoridad, piensa, reposa sobre la razón.
"Hay que exigir a cada uno lo que puede hacer. La autoridad reposa, en primer término sobre la razón."  
El rey lo quiere nombrarlo ministro de justicia. "Te juzgarás a ti mismo. Es lo más difícil. Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo que juzgar a los demás. Si logras juzgarte bien a ti mismo eres un verdadero sabio". 
El Principito se aburre y ve que ahí no puede hacer nada, por eso continúa su viaje con la idea de que las personas mayores son muy extrañas.
   
¿QUÉ ENSEÑANZAS SACAS DE ESTE HERMOSO CAPÍTULO?
INVESTIGA:
10.1. En este capítulo he destacado algunas palabras. Sería conveniente que éstas y otras palabras cuyo significado no tengas claro las busques en el diccionario.
10.2. Está claro que al personaje de este capítulo le encanta mandar. Imagina que eres rey y que tienes el poder de hacer realidad lo que ordenes. Escribe lo primero que ordenarías a tus súbditos.

10.3. El rey al ver al Principito lo reconoce cómo un…..

10.4. ¿Por qué los reyes llaman así a todos los hombres?

10.5. Al rey ¿qué le gusta hacer para demostrar su autoridad?

10.6. En tu relación con tus compañeros ¿eres muy mandón? ¿Das muchas órdenes?

10.7. ¿En qué se basa la autoridad absoluta del monarca?

10.8. Para que no sienta la soledad en la que vive, al Principito lo quiere nombrar….

10.9. ¿Cuándo puedes ser un verdadero sabio?

10.10. ¿Qué es lo que no le gusta al Principito?

10.11. Nos encontramos esta frase que dice el rey al Principito:” Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo que juzgar a los demás…si consigues juzgarte bien, es que eres un verdadero sabio.” ¿Cómo interpretas tú este pensamiento?


EL SEGUNDO PLANETA ESTABA HABITADO POR UN VANIDOSO
-¡Ah! ¡Ah! ¡Un admirador viene a visitarme! -Gritó el vanidoso al divisar a lo lejos al Principito.
Para los vanidosos todos los demás hombres son admiradores.
-¡Buenos días! -dijo el Principito-. ¡Qué sombrero tan raro tiene!
-Es para saludar a los que me aclaman -respondió el vanidoso. Desgraciadamente nunca pasa nadie por aquí.
-¿Ah, sí? -preguntó sin comprender el Principito.
-Golpea tus manos una contra otra -le aconsejó el vanidoso.
El Principito aplaudió y el vanidoso le saludó modestamente levantando el sombrero.
"Esto parece más divertido que la visita al rey", se dijo para sí el Principito, que continuó aplaudiendo mientras el vanidoso volvía a saludarle quitándose el sombrero.
A los cinco minutos el Principito se cansó con la monotonía de aquel juego.
-¿Qué hay que hacer para que el sombrero se caiga? -preguntó el Principito.
Pero el vanidoso no le oyó. Los vanidosos sólo oyen las alabanzas.
-¿Tú me admiras mucho, verdad? -preguntó el vanidoso al Principito.
-¿Qué significa admirar?
-Admirar significa reconocer que yo soy el hombre más bello, el mejor vestido, el más rico y el más inteligente del planeta.
-¡Si tú estás solo en tu planeta!
-¡Hazme ese favor, admírame de todas maneras!
-¡Bueno! Te admiro -dijo el Principito encogiéndose de hombros-, pero ¿para qué te sirve?
Y el Principito se marchó.
"Decididamente, las personas grandes son muy extrañas", se decía para sí el Principito durante su viaje.

¿QUÉ ENSEÑANZAS SACAS DE ESTE  CAPÍTULO?
INVESTIGA:
Este planeta estaba habitado por un vanidoso que le pide al Principito que golpee las manos una con otra; entonces él saluda con el sombrero. El vanidoso lleva el sombrero para saludar cuando le  aclaman como signo de vanidad. No lo lleva por necesidad.
Al Principito le parece  un juego, pero se fatiga por la monotonía. Intenta dialogar con el hombre vanidoso, pero éste no le escucha, ya que sólo intenta averiguar si nuestro protagonista lo admira.
Pero ¿qué significa admirar? Admirar, explica, significa reconocer que soy el hombre más hermoso, el mejor vestido, el más rico y el más inteligente de mi planeta.
El Principito no entiende para qué puede interesarle su admiración. Se fue pensando que las personas mayores son muy extrañas.
11.1- Fíjate en la ilustración del autor que da comienzo a este capítulo. ¿Es una especie de payaso o espantapájaros? ¿Antoine pudo pensar que una persona que necesita la admiración de los demás, que considera que es el mejor en todo puede resultar cómico a los demás?
11.2-Una persona que desea mucho ser reconocida coma la mejor en casi todo, ¿puede resultar pesada? ¿Quizás pueda  llegar a encontrarse sola y sin amigos sinceros? ¿Tal vez los que se acerque a ella lo hagan por interés y sean algo mentirosos?
11.3-¿Qué significa admirar?
11.4-¿Qué tipo de personas te inspiran una verdadera admiración?

EL TERCER PLANETA ESTABA HABITADO POR UN BEBEDOR


Fue una visita muy corta, pues hundió al Principito en una gran melancolía.
-¿Qué haces ahí? -preguntó al bebedor que estaba sentado en silencio ante un sin número de botellas vacías y otras tantas botellas llenas.
-¡Bebo! -respondió el bebedor con tono lúgubre.
-¿Por qué bebes? -volvió a preguntar el Principito.
-Para olvidar.
-¿Para olvidar qué? -inquirió el Principito ya compadecido.
-Para olvidar que siento vergüenza -confesó el bebedor bajando la cabeza.
-¿Vergüenza de qué? -se informó el Principito deseoso de ayudarle.
-¡Vergüenza de beber! -concluyó el bebedor, que se encerró nueva y definitivamente en el silencio.
Y el Principito, perplejo, se marchó.
"No hay la menor duda de que las personas mayores son muy extrañas", seguía diciéndose para sí el Principito durante su viaje.


6 comentarios:

  1. dolores me han encantado los cuentos y el que mes me gusto fue el primero.

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  2. Alba, agradezco tu comentario. Me encanta saber que el libro de El Principito os interesa y gusta.

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  3. dolores que te parece si pongo una foto del cole al final?

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  4. Alba, ya me comentarás en clase cómo estás orientado tu trabajo. En principo, considero que no hay ningún problema

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  5. Dolores el capitulo 12 no me entra sabrias si hay preguntas para el capitulo 12

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  6. Arai, no hay preguntas en este capítulo. No he hecho un documento con el 12. Mañana hablamos.

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